El día que Michael Ballack quiso ser Miguelito
Según reza la Wikipedia:
Michael Ballack (Görlitz, antigua República Democrática Alemana, 26 de septiembre de 1976), es un futbolista alemán. Se desempeña en la posición de Mediocampista y su actual equipo es el Chelsea FC de la FA Premier League de Inglaterra.
Ballack es conocido por su técnica de juego que le permite adaptarse a la posición que le sea asignada dentro del campo, tanto en el ataque como en la defensa. En el Bayer Leverkusen, fue utilizado como mediocampista defensivo, mientras que en el Bayern Múnich, bajo la dirección técnica de Ottmar Hitzfeld y Felix Magath cumplía las funciones de volante mixto, creando ocasiones de gol y proyectándose continuamente al ataque, además de esto posee un fuerte remate de cabeza, gracias a estas cualidades fue nombrado como el futbolista alemán del año en tres ocasiones, siendo superado sólo por Franz Beckenbauer quien fue elegido en cuatro oportunidades. En el 2004, Michael Ballack fue incluído en la lista de Futbolistas FIFA 100. Actualmente es el capitán de la Selección de Alemania.
Eurocopa 2008
Hasta ahí los datos, fríos. Ayer, 29 de Junio de 2008, Michael Ballack, jugador con una proyección inmensa en el panorama futbolístico europeo, quiso ser Miguelito. Quiso, en algún momento del partido, cambiarse la camiseta y enfundarse la roja, quiso jugar con ellos, con aquellos chiquitos bajitos que tocaban el balón como los ángeles, que movían el cuero con tal gracia que hasta los alemanes, incansables e implacables, se aburrían de perseguirlo.
Michael quiso ser Miguelito, quiso formar parte de esa selección que mimaba el balón, quiso ser parte de esa selección que deslumbraba a Europa sin haberlo menospreciado en ningún momento, dándole el cariño que merece aquello que te ha hecho grande.
Michael quiso ser Miguelito, incluso se partió la cara por ello. Quiso, en más de una ocasión, formar parte de ese rondito típico de entrenos distendidos en los que los buenos bailan al menos capaz, en el que se convirtió el partido, sí -no lo olviden- la final de la Eurocopa 2008. Quiso, en más de una ocasión, coger el balón con las manos y aplaudir, como se aplaude al menos hábil cuando tras 50, 100, o sabedioscuantos toques se le demuestra incapaz de romper el rondo.
Michael quiso ser Miguelito, y lo quiso ser, porque mima el balón, porque lo cuida, porque lo trata bien. Michael se sentía identificado con los Xavi, Iniesta, Cesc,… aquellos que convirtieron la Final de la Eurocopa de 2008 en un partido de patio de colegio. En un partido en el que está en juego la diversión, nada más. Y nada menos. Ellos se divirtieron, si no lo hubieran hecho el partido habría terminado, como cuando ya no te diviertes en la pachanga de los colegas del instituto y te vas para casa: “¿para qué seguir jugando?”.
Michael quiso ser Miguelito, quiso divertirse, pero no pudo, no le dejaron. Hoy día 29 de Junio de 2008, Michael Ballack quiso haber nacido en Torrelodones para poder formar parte del mejor campeón de Europa que se ha visto en los últimos tiempos. ¡Enhorabuena chicos, la historia la escribís vosotros!
Hoy día 29 de Junio, Michael Ballack quiso ser Miguelito y no le dejaron.

