De todos es sabido que IExplorer de Microsoft no es un dechado de virtudes en cualquiera de sus versiones pero, si a esto unimos que es un navegador desarrollado hace ¡8 AÑOS! pues apaga y vámonos:
Problemas de Seguridad
Un motor de CSS que no vale la pena ni hablar de él.
No permite navegación por pestañas.
Extrañas circunstancias para que Flash funcione…
Hoy en día, por suerte, menos del 20% de los usuarios de internet utilizan este navegador, y debería de reducirse drásticamente en los próximos meses con la aparición de Chrome y las nuevas versiones de Opera, mención aparte del aumento exponencial que está teniendo Firefox que, gracias a su infinidad de plugins, lo hacen una opción muy interesante a tener en cuenta.
Incluso se ha desarrollado un proyecto, denominado muy originalmente end6.org para que todos aquellos desarrolladores o sitios web, introduzcan un pequeño javascript para que si se detecta un IE6 navegando por tu página web le solicite una actualización hacia cualquiera de los navegadores actuales: sí, lamentablemente, IE7 también.
Con la nueva escalada exponencial del uso de las redes sociales en internet, mucha información privada puede ser accesible a completos extraños si no configuras correctamente la seguridad y acceso a la misma y, aún así, la cosa tampoco está muy clara… si una amiga coge de tu perfil de facebook aquella foto de la fiesta de pijamas en la que salías de una forma no muy elegante y la pone en su tuenti con unas medidas de protección menos restrictivas ya habrás perdido el control sobre tu foto, o de cualquier otro contenido que hayas puesto online.
Esto cobra especial importancia cuando los implicados son menores de edad -con acceso a estas herramientas desde muy jóvenes- y el contenido publicado tiene ciertas connotaciones…
Las campañas de “Think before you post” van en este sentido y creo que lo dejan explícitamente claro:
Querido Santa Claus, te extrañará que te escriba hoy 26 de diciembre, pero quiero aclarar ciertas cosas que me han ocurrido desde que te mandé mi carta, lleno de ilusiones, en las que te pedía que me trajeras una bicicleta, un tren eléctrico, una nintendo 64 y un par de patines.
Quiero comentarte Santa Claus que me maté estudiando todo el año, tanto que no sólo fui de los primeros de la clase, sino que saqué puros dices en el cole; no te voy a engañar. No hubo nadie que se portara mejor que yo ni con sus papás, ni con sus hermanitos, ni con sus amiguitos y ni con sus vecinos.
Hacía recados SIN COBRAR, ayudaba a los viejecitos a cruzar la calle y no había nunca algo que no hiciera por mis semejantes, y sin embargo ¡¡¡QUÉ HUEVOS LOS TUYOS SANTA CLAUS!!! Es que… dejar debajo del arbolito una puta peonza, una mierda de trompeta y un maldito par de calcetines, ¡QUÉ CAGADA!.
¿Qué coño te has creído barrigudo? o sea que me porto como un imbécil todo este año para vengas con una mierda de este calibre; y no conforme con eso, el maricón del hijo de la vecina que es idiota y sin educación, malcriado, desobediente que le grita a su mamá, a ese tonto de las pelotas le trajiste de todo lo que te pidió. Por eso ahora quiero que venga un terremoto o algo así, para que nos lleve a la mierda a todos, ya que con un Santa Claus como tú, tan incompetente y falso, mejor que nos trague la tierra.
Pero eso sí, no dejes de venir el año que viene porque voy a reventar a pedradas a tus putos y sarnosos venados: Empezando por esa mierda de Rudolph que tiene nombre de homosexual. Te los voy a espantar para que tengas que joderte, caminando a pie como yo ¡cabrón!, ya que la bicicleta que te pedí era para ir al colegio, que queda a tomar por culo de casa.
¡¡¡Aaah!!! y no quisiera despedirme sin antes mentarte a la madre que te parió ¡ojalá que cuando hayas subido muy alto se te de la vuelta el puto trineo y te pegues una buena hostia por ser tan hijo puta!. Pero eso sí, te advierto que el año que viene vas a saber lo que es un niño maldito, y un poquito cabrón.
Atentamente, Nano
P.D.: La peonza, la trompeta y el par de calcetines, puedes recogerlos cuando quieras y metértelos por el culo.