Mujeres y demás…
Esto del ‘iutiú’ es una maravilla, uno entra a las 9.00 a trabajar -pongo el caso de una persona normal, ni freelance, ni funcionario- y, tras encender el ordenador (en algunos casos hasta 10 minutos) empieza a remolonear para encontrar lo que estaba haciendo el día anterior y le dan ya por lo menos las 9.30 de la mañana.
A esa hora se aprovecha para leer los periódicos digitales, abundancia de noticias frescas desde todos los puntos de vista, si quieres incluso puedes echar una ojeada a la web de las radios nacionales, cargadas también de puntos de vista… mínimo nos han dado ya las 10.00 si no hemos más que ojeado los titulares. Llegando incluso a las 10.30 si nos hemos parado con aquellas noticias que nos interesaban.
Tiempo para leer nuestro correo personal, el corporativo todos sabemos que es muy aburrido, así que abrimos el navegador de nuevo -si es que lo hemos cerrado en alguna ocasión- y tecleamos la URL de nuestro proveedor de correo… siempre hay amigos que nos quieren hacer pasar un rato divertido con memeces y demás historias, y que apelan a nuestra conciencia social como si creyeran que desde nuestras sillas seremos capaces de erradicar el hambre en el mundo, condonar penas de muerte en el áfrica subsahariano o curar enfermedades que ni siquiera sabíamos de su existencia. Tras este periplo por todo lo bueno -a veces se reciben calendarios de las tías buenas en paños menores mezclados con enfermedades neurodegenerativas- uno ya está preparado para…
… ir a tomar el café. Que ese momento no se perdona. Supongamos que a las 11.00 salimos de la oficina para realizar nuestra obligada ingesta de cafeína; no hay quien soporte la vida sin ella. Volvemos decididos a realizar nuestras tareas sobre las 11.30 o si somos pícaros, como buenos españoles, le robamos un cuarto de hora a la empresa: 11.45.
Y aquí es cuando, sin querer, tú no lo habías planeado, un vídeo de youtube te engancha… no el vídeo en sí, que puede ser más o menos afortunado, sino la temática del mismo. La lista de vídeos relacionados que ofrece ‘iutiú’ es infinita y puedes pasarte horas, sí hasta la hora de irte a comer, viendo lo que la gente corriente sube a estos lugares de vídeos. La verdad es que va a ser cierto que ‘iutiú’ revolucionó el concepto de web 2.0…
Pues más o menos esto es lo que me ocurrió a mí ayer con un vídeo de una campaña viral de la compañía australiana whizbiz para uno de sus productos estrella, os dejo el vídeo:
Relacionado con él me salió otro que hizo rememorar mis tiempos del pasado en que la vida universitaria, más bien la noche, nublaba tus sentidos y te encontrabas en un trance mental que te hacía filosofar sobre los aspectos más básicos de la vida… fue Carlos el de “Contigo no, bicho”.
Qué momentos aquellos que tras levantarte al día siguiente comentabas con los amigos los grandes momentos estelares de la noche… qué tiempos!
Y de ahí, y siguiendo con los relacionados del primer vídeo llegué al vídeo en el que una mujer…, bueno tenéis que verlo vosotros mismos, queridos Fraggles:
De verdad que somos así….??? Uhmmmm… para reflexionar.
Como veis, una entrada en Youtube a tiempo, puede salvar una mañana aburrida de trabajo. Advertidos quedáis.



